Aunque la historia de las esparteñas mediterráneas o espardeñas, según la denominación en catalán, se pierde en la noche de los tiempos, estos zapatos clásicos se han puesto muy de moda en los últimos años. Y no de extrañar ya que, por su comodidad y frescura, se adaptan a las mil maravillas a los días de ocio veraniego.
Desde la Edad Media, los hombres y mujeres de las Islas Baleares, Valencia, Cataluña y, también, de Andalucía, han venido usando estas sandalias planas realizadas con tejidos extremadamente sencillos (algodón o lino) cosidos a una suela trenzada de esparto. Es el mismo diseño cómodo que se utiliza hoy en día, aunque, por supuesto, adaptado a los gustos contemporáneos.


